Hoy los mexicanos y la humanidad completa vivimos una situación especial por la
pandemia que nos ha aquejado durante los últimos meses, desde noviembre que se
da a conocer en China hasta el momento actual y, todavía, no sabemos por cuánto
tiempo más.
Es una etapa para reflexionar, para ser conscientes que un ente microscópico ha
venido a paralizar el mundo, nos ha refugiado en nuestras casas con mayor fuerza
que una guerra o la inseguridad que también hemos experimentado. Estamos en
casa, no por gusto, sino por la responsabilidad que tenemos hacia nosotros
mismos y hacia la sociedad completa; sabemos que nuestro primer compromiso
es cuidarnos, porque de esta manera cuidamos a nuestros seres queridos y a
todas las demás personas.
Es tiempo para hacer una introspección y analizar lo que hemos realizado en
nuestra vida, cómo ha sido nuestro comportamiento, qué logros y sueños hemos
alcanzado, cuáles nos quedan aún por perseguir; en fin, entrar en nosotros para
revalorarnos y situarnos en el momento de nuestra vida que estamos
pasando para tomar nuevos bríos y enfrentar el futuro.
También es tiempo para convivir y valorar a nuestros seres queridos, con frecuencia
decimos que el trabajo y la vorágine de la vida no nos permite estar en casa; hoy se
nos presenta la oportunidad de volver a encontrarnos con nuestra familia, (padres,
hermanos, esposa, esposo, hijos, nietos, etc.), aprovechemos estos días para
convivir más, para volver a conocernos, para dialogar acerca de nuestros
ideales, de lo que somos y de lo que queremos ser, en fin, de todo aquello
que nos permita conocernos más como seres humanos y como familia.
La Universidad La Salle, atenta a toda su comunidad, le extiende un afectuoso
saludo deseando que todos estén muy bien de salud física, emocional y espiritual,
invitando, a quien lo puedan hacer, a quedarse en casa por el bien de todos, a hacer
que nuestro valor de la fraternidad se viva en el compromiso de la sana
distancia física, pero no afectiva, esto es, que nos sigamos queriendo como
siempre y, si se puede, aún más.
Querido Profesional con Valor, a nombre de la Comunidad de Hermanos que
animamos la Universidad, quiero expresarle el afecto que nos une y decirle que ud
y su familia están en nuestras oraciones, que confiamos en que Dios nos bendecirá
y que esta prueba será superada y saldremos de ella más fuertes y con un
mayor compromiso para seguir luchando en la construcción de una
sociedad más justa, más solidaria y más fraterna.
Que Dios lo bendiga a ud y a su familia y que la Santísima Virgen de Guadalupe
proteja a México y a toda la humanidad.
Indivisa Manent
Dr. Enrique A. González Álvarez,fsc
Rector